Las Mejores Sagas Cinematográficas

Las mejores sagas cinematográficas

Por Alejandro G. Calvo— 2 mar. 2021 a las 16:51

‘Toy Story’, ‘Star Wars’, ‘Jurassic Park’, ‘Spider-Man’… ¿Cuál es tu favorita?

Toy Story, Matrix, Spider-Man, El Señor de los anillos, El Padrino… Son muchas las sagas de películas que nos han hecho disfrutar con cada una de sus entregas. Y muchas más serán las que irán apareciendo en la gran pantalla o en las plataformas de ‘streaming’ a medida que pasen los años. Acción, drama, animación, comedia… En SensaCine hemos querido recopilar las 18 mejores sagas cinematográficas. ¿Cuál es tu favorita? 

Películas: Toy Story (Juguetes) (1995) de John Lasseter, Toy Story 2 : Los juguetes vuelven a la carga (1999) de John Lasseter, Ash Brannon y Lee Unkrich,Toy Story 3 (3D) (2010) de Lee Unkrich y Toy Story 4 (2019) de Josh Cooley.

Comentario: Simplemente fascinante. La saga que, a través de algo tan aparente nimio como son unos juguetes, ha convertido a todos los adultos-espectadores en niños-juguetones que se maldicen por haberse desprendido de sus juguetes de la infancia. Además, claro, los más pequeños se lo pasan pirata con las (épicas) aventuras de Woody & Co. El imperio Pixar (el apoteosis de la imaginación puesta al servicio de la tecnología) arrancó con ellas y los frutos los vamos saboreando con frugor año tras año: de Bichos, una aventura en miniatura a Up.

Películas: El Padrino (1972), El Padrino. Parte II (1974) y El Padrino. Parte III (1990) de Francis Ford Coppola.

Comentario: Cosa muy seria. La saga de los Corleone, adaptada en clave shakespeariana a partir de la novela de Mario Puzo, son desde el momento de su estreno, ya no clásicos instantáneos, sino tres de las mejores películas de la historia del cine (principalmente las dos primeras). Adoradas por público y crítica, premiadas con un sinfín de Oscars (y demás premios), prevalecen a día de hoy como uno de los picos del séptimo arte mediante su perfecta combinación de familia, negocios, sangre y balazos.

Películas: Regreso al futuro (1985), Regreso al Futuro II (1989) y Regreso al futuro III (1990) de Robert Zemeckis.

Comentario: Otra saga mítica gestada en los años 80 (huele, sabe y se palpa como tal). Ciencia-ficción retro con un protagonista del carisma de Michael J. Fox que mezclaba cine ‘teen’ con los sublimes delirios fantásticos de su productor Steven Spielberg. Los entendidos dicen que la segunda entrega podría ser un precedente de Perdidos (en su día fue una conmoción que una película acabara sin cerrarse la historia) y, bueno, la tercera es un proto-espaguetti-wéstern bastante regular que, sin embargo, no empaña las muchas glorias de las dos primeras.

Películas: Sympathy for Mr. Vengeance (2002), Oldboy (2003) y Sympathy for Lady Vengeance (2005) de Park Chan-wook.

Comentario: Aunque la película que descubrió oficialmente al cineasta coreano Park Chan-wook fue la espectacular Oldboy, el cineasta había arrancado su trilogía con otra película que, si bien no tiene el mismo acabado formal, ya resultaba tan turbadora como tronchante: Sympathy for Mr. Vengeance. Probablemente la última entrega ahonde más en su gusto por lo macabro y el humor negro más desaforado, pero aún así queda como una de las trilogías exploit más disfrutables de nuestro tiempo.

Películas: Spider-Man (2002), Spider-Man 2 (2004) y Spider-Man 3 (2007) de Sam Raimi.

Comentario: Buf. Otra grandísima saga. El ingeniero del ‘pulp’ más tronchante, Sam Raimi, fue el encargado de levantar esta tanda de superproducciones con Tobey Maguire dando vida al conocido como Hombre Araña. Si el primer capítulo era el génesis, el segundo fue la consagración y la tercera el apocalipsis (habría que guardar un espacio para los magníficos villanos a quien dieron vida Willem Dafoe, Alfred Molina y Thomas Haden Church). 

Películas: Por un puñado de dólares (1964), La muerte tenía un precio (1965) y El bueno, el feo y el malo (1966) de Sergio Leone.

Comentario: No todos los cineastas tienen el privilegio de haberse inventado un subgénero cinematográfico. En este caso, el maestro italiano Sergio Leone, así lo hizo: su particular manera de pervertir los códigos del género cinematográfico americano por antonomasia convirtió sus películas en pura pólvora con la que el espectador disfrutaba a borbotones. Y, claro, no todos los cineastas tienen el privilegio de haber descubierto a un actor/director de la talla de Clint Eastwood, el “hombre sin nombre” protagonista de esta “trilogía del dólar” que Leone, con mucho ojo, robó a Akira Kurosawa.

Películas: Dead or Alive (1997), Dead or Alive 2: Tôbôsha (1999) y Dead or Alive 3: Final (2002) de Takashi Miike.

Comentario: El prolífico (y bien zumbado) realizador japonés Takashi Miike -firmante de, entre otras locuras, las geniales Ichi the killer y Gozu- erigió su particular trilogía sobre yakuzas desalmados y ultraviolentos (y, algunos, con súper poderes) en este delirante colección de títulos donde el leit motiv pasa por ser todo tipo de torturas, asesinatos y vejaciones varias, siempre en clave del humor más descacharrante (en Sitges se le adora sobremanera). No ha estrenado muchas películas en nuestro país, pero concretamente esta trilogía sí salió editada en DVD (por si alguien se atreve).

Películas: Star wars: Episodio IV – Una nueva esperanza (La guerra de las galaxias) (1977) de George Lucas, Star Wars : Episodio V – El imperio contraataca (1980) de Irvin Kershner y Star Wars : Episode VI – El retorno del Jedi (1983) de Richard Marquand.

Comentario: Podría ser considerada una “enealogía” -ni siquiera sabemos si esta palabra existe- si contamos las tres horrendas películas que George Lucas realizó a principios de década para resucitar el filón económico que supusieron las primeras entregas (las buenas y, por tanto, aquí marcadas como un ente independiente) y si también tenemos en cuenta las últimas tres entregas llevadas a cabo por Disney. El fenómeno Star Wars superó el ámbito cinematográfico para alterar cosas tan diversas como la cultura pop o, para los más ‘freaks’, la religión contemporánea. Locuras al margen estamos ante las películas que cambiaron la manera de entender el cine clásico de aventuras, reinventando la ciencia-ficción y convirtiéndose en un ejemplo de ‘marketing’ contemporáneo que hoy se enseña en las universidades de medio mundo.

Películas: Tres colores: Azul (1993), Tres colores: Blanco (1994) y Tres colores: Rojo (1994) de Krzysztof Kieslowski.

Comentario: Trilogía cultureta. El director polaco Krzysztof Kieslowski seguirá teniendo su obra cumbre en el totémico ‘Dekalog’ donde adaptó (libremente) los diez mandamientos a través de una serie de historias cruzadas a lo largo de diez películas (asombrosas). Con su trilogía marcada por los colores de la bandera francesa (el cierre de su obra) recuperó la intensidad emocional, el gusto por la estética más epatante y los palimpsestos argumentales. Una verdadera maravilla del cine contemporáneo que, lamentablemente, parece cada vez más olvidada en el cajón de sastre que resulta la historia del cine.

Películas: Gerry (2002), Elephant (2003) y Last Days (2005) de Gus Van Sant.

Comentario: La conocida como “trilogía de la muerte” de Gus Van Sant figura ya como uno de las trilogías más importantes (en lo que a cine vanguardista y experimental se refiere) del cine contemporáneo. Personajes a la deriva, situados en un limbo abstracto, tan silencioso como tenebroso, de una fragilidad emocional superlativa y con cierres donde la muerte se hace presente de la forma más cruel, dolorosa y absurda posible. Curiosamente quitando Gerry -la más metafórica-, tanto Elephant como Last Days parten de dos tragedias modernas bien conocidas por todo el mundo: la masacre en Columbine y el suicidio de Kurt Cobain.

Películas: Matrix (2002), Matrix reloaded (2004 ) y Matrix revolutions (2007) de Lana Wachowski y Lilly Wachowski.

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