May 27, 2022

https://www.gccpmusic.com/profile/midsommar-streaming-vostfr/profile ata-gtm-element-container=”modulo-texto-link”>La más reciente película de Jacques Audiard (París, 1952) arranca con unas imágenes de un conglomerado de edificios https://www.gccpmusic.com/profile/la-resurrection-du-christ-film-vostfr-streaming-vo/profile altos, de arquitectura homogénea, fría y genuinamente urbana, que se extiende por una amplia zona. Se trata de Les Olympiades, un barrio situado en el centro del decimotercer distrito parisino y que le proporciona al filme su título original. Estamos en un área muy peculiar, nada frecuentada por el turismo de masas, heredera de un plan de renovación urbanística nacido en los años setenta y que ahora alberga una importante diversidad social y cultural. Este paisaje, a la vez imponente y aprisionador, convertido casi en un personaje más, es el escenario de las historias cruzadas que insuflan vida a París, distrito 13, el título con el que este último filme de Jacques Audiard llega a nuestras pantallas.

‘París, distrito 13’ Shanna Besson

La película se inspira en tres relatos del novelista gráfico californiano Adrian Tomine, adaptados por el propio director con la complicidad de dos guionistas más jóvenes y, por tanto, más cercanas que él a la generación reflejada por la ficción, como son las también realizadoras Léa Mysius y Céline Sciamma, esta segunda una autora que goza ya de una gran notoriedad, adquirida gracias a cintas tan elogiadas y personales como Una mujer en llamas o Petite maman. Con la ayuda de sus flamantes guionistas, Audiard amplía su campo de acción y se separa, por una vez, de su universo predominantemente masculino y violento. Responsable de sólidos dramas criminales y psicológicos del calibre de Un héroe muy discreto, Un profeta o De óxido y hueso, el cineasta confecciona el que hasta la fecha es su trabajo más ligero, que no superficial.

Hay en el filme algo de crónica generacional, pero consigue eludir el cliché con una mirada exenta de superioridad

París, distrito 13 nos presenta a unos protagonistas que, pese a rondar ya la treintena, siguen todavía anclados en la provisionalidad, en la indefinición, en la precariedad laboral y sentimental, sin saber muy bien qué hacer con sus vidas, recomenzando y reinventándose una y otra vez, persiguiendo un mañana estable que no acaba de llegar nunca y que, incluso, amenaza con pasar de largo. En su transcurso, el relato desgrana buena parte de los motivos más recurrentes en la actual cultura de la reivindicación, como el detallado y cariñoso seguimiento de una atracción lésbica –la aportación de Sciamma tenía que notarse–, las relaciones sexuales interraciales conjugadas en diversas modalidades, la sencilla accesibilidad a las drogas y la inconsciencia con la que se consumen, las discapacidades y su necesidad de asunción e integración, la ya aludida precariedad laboral, el cibersexo o la omnipresencia de internet, los móviles y las redes como métodos de (in)comunicación.

‘París, distrito 13’ Shanna Besson

Tal acumulación induce a pensar en una voluntad del proyecto por erigirse en una suerte de crónica generacional, en la que sus personajes se convertirían en elementos representativos de un estado de cosas y de unas actitudes. Algo hay de ello, qué duda cabe. Pero, por fortuna, Jacques Audiard consigue diluir el peligro del cliché y del etiquetado fácil. Lo logra, en primer lugar, a través de una puesta en escena de raigambre clásica y sembrada de oportunas e inteligentes elipsis que ahogan la tentación discursiva. En segundo lugar, pero no menos importante, gracias a su modestia, a su mirada nada altiva sobre sus criaturas, una mirada exenta de todo rastro de superioridad moral. El veterano cineasta escruta a sus personajes desde una perspectiva equilibrada, desde una relativa distancia, pero al mismo tiempo procurando comprenderles, entenderles incluso en sus errores. En sus momentos de máxima angustia, la cámara se aproxima a ellos, está con ellos, arrincona el esteticismo en beneficio de la compasión. En la medida en la que capta a sus protagonistas en toda su humanidad, en su individualidad, el cineasta les aleja del estereotipo y, por supuesto, de su hipotética carga simbólica.

‘París, distrito 13’ Shanna Besson

Por otra parte, Audiard sabe que estos jóvenes pertenecen a un tiempo que ya no es el suyo, a una época carente de las presuntas certezas de antaño e impulsada por otros resortes, al menos en apariencia. Uno de los grandes valores del filme reside precisamente en el hecho de que, a partir de esta constatación, plantea de manera implícita el interrogante acerca de cómo es posible, hoy en día, desarrollar un verdadero discurso amoroso, dado que el romanticismo tradicional cotiza a la baja. Cuesta mucho decir “te quiero” cuando uno no está seguro de nada, cuando se tiene pavor al compromiso y se desconfía de los demás y del futuro, así como de las grandes ideas y de las palabras grandilocuentes. Sólo a través de la experiencia del fracaso y la desilusión los personajes empezarán a intuir quiénes son y qué desean realmente.

El espléndido blanco y negro es una elección estética, ligada a la voluntad de hilvanar un relato atemporal

París, distrito 13 está plasmada en un espléndido blanco y negro, una elección estética que, para su director, va ligada a su voluntad de hilvanar un relato atemporal, por más que éste se mueva en una rabiosa contemporaneidad. Quiérase o no, el recurso al blanco y negro en el cine actual responde, siempre, a una apuesta retórica. Una elección que, en contra de lo que pudiera parecer, se aparta del cariz documental para potenciar, por el contrario, la vertiente ficcional de una propuesta, su lado más novelesco, ese sentido du romanesque, como dicen los franceses, que se inscribe en el corazón de gran parte del cine galo y al que la película que nos ocupa no es en absoluto ajeno. La eterna historia de la búsqueda del amor y de la felicidad es sencillamente así, tan perenne en el fondo como inagotables son las formas de abordarla.

París, distrito 13Dirección: Jacques AudiardEstreno previsto: 8 de abril

Leave a Reply

Your email address will not be published.